Seguro que conoces el CBD y quizá otros cannabinoides, pero ¿qué sabes realmente del cáñamo? Esta planta de múltiples usos, en particular textiles e industriales, es el origen de los cannabinoides. Descubre su cultivo milenario, sus aplicaciones hasta hoy, las variedades y las etapas del cultivo.
Una planta muy antigua
La larga historia del cáñamo
¿Sabías que el cáñamo, o Cannabis sativa L., es una planta que el ser humano cultiva desde hace miles de años? Pues sí, hay pruebas arqueológicas que atestiguan su uso hace 6000 años a. C., en China y Asia central. Hay que reconocer que tiene ventajas interesantes en agricultura : gran adaptabilidad a los distintos climas, crecimiento rápido, ninguna exigencia de tratamientos, y casi todas sus partes son aprovechables.
La historia ha demostrado que se cultivaba principalmente por sus fibras, que servían para fabricar ropa, papel y cuerdas. Poco exigente, el cáñamo podía cultivarse en rotación sin empobrecer las tierras.
Así, durante siglos se cultivó, entre otros lugares, en Europa, ya que representaba una materia prima imprescindible. Pensamos en las velas de los barcos, pero también en los uniformes militares, por ejemplo. Robusta y de fácil crecimiento, era la planta que había que cultivar.
Hoy en día todavía se cultiva por sus fibras. Pero también, como sabes, por sus semillas o por sus flores. Estas últimas son el origen de cannabinoides como el CBD, el HHC, el THC, etc., que encuentras en la tienda Puffy.
Las variedades de cáñamo
La confusión entre cáñamo y cannabis ha perdurado: se creía tratar con dos plantas distintas, cuando ambos vegetales pertenecen a la misma especie: Cannabis sativa. Estas son 4 subespecies de cáñamo:
- Cannabis sativa sativa: el cáñamo cultivado,
- Cannabis sativa indica: el cáñamo índico,
- Cannabis sativa spontanea (Cannabis ruderalis): el cáñamo silvestre,
- Cannabis sativa kafiristanica (Cannabis afghanica): el cáñamo afgano.
Además de estas subespecies de cannabis, existen numerosas variedades seleccionadas por su contenido en CBD, CBG o THC.
Las distintas etapas del cultivo del cáñamo
Cultivar cáñamo desde un punto de vista industrial o a gran escala agrícola requiere algunas etapas clave.
Las condiciones de cultivo ideales
El cáñamo prospera en un suelo ligero, rico en nutrientes y de pH neutro, no compacto y no demasiado ácido. Bastante resistente a las diversas condiciones climáticas, no necesita tratamientos químicos. Además, sus raíces buscan el agua en profundidad, por lo que no necesita riego regular. Es una planta ideal para la agricultura sostenible.
La siembra
El cáñamo se siembra entre los meses de abril y mayo, según la región. Es preferible sembrar en un suelo que haya empezado a calentarse (al menos 10 °C). Las semillas se depositan a 2 o 3 cm de profundidad, respetando una distancia de 15 a 20 cm entre las líneas. El cáñamo alcanzará su tamaño adulto (hasta 3 metros) en menos de 4 meses.
La cosecha
Las fibras de cáñamo se cortan antes de que aparezcan las flores (si se cultiva para obtener fibras), mientras que si se quieren cosechar las flores se espera a que maduren, es decir, generalmente entre agosto y septiembre. Las flores se secan para preservar los cannabinoides, que se extraen después.
¿Por qué se sigue cultivando cáñamo hoy en día?
Como ves, el cannabis o cáñamo siempre se ha cultivado y, por tanto, nunca ha desaparecido. Hoy se inscribe en una dimensión agrícola, industrial y sostenible. ¡Es realmente una planta con un potencial impresionante!
El cáñamo permite regenerar los suelos: capta CO₂ y estructura el suelo, por lo que desempeña un papel estratégico en la agricultura ecológica y regenerativa. Además, proporciona una materia prima versátil:
- plásticos de origen biológico;
- camas para animales;
- aceites alimentarios;
- complementos ricos en omega-3;
- fibras textiles;
- materiales para la construcción;
- cannabinoides.
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