El CBD no es una droga y te explicamos por qué

Le CBD n'est pas une drogue et voici pourquoi

Para algunas personas, el CBD se asocia erróneamente con el cannabis llamado recreativo y con sus efectos psicotrópicos. Pero es muy importante distinguir el CBD de otras moléculas. Hagamos juntos el balance para que entiendas bien en qué se diferencia el CBD de una droga, y por qué puedes consumirlo con total seguridad.

Entender mejor qué define a una droga

Este es el punto de partida de nuestro artículo: ¿qué se llama exactamente «droga»? Según la web de la OMS, se llama droga a toda sustancia que actúa sobre el sistema nervioso central alterando las sensaciones, las percepciones, el estado de ánimo, las emociones, la motricidad o los estados de conciencia.

Una droga provoca una dependencia física y/o psíquica. La web distingue diferentes tipos de droga:

  • Las que se cree que tienen un efecto calmante: alcohol, tranquilizantes (medicamentos), cannabis, opiáceos.
  • Las que parecen estimular: cocaína, éxtasis, anfetaminas.
  • Las que provocan alucinaciones: hongos alucinógenos, LSD.

Cabe señalar, además, que la palabra drogas incluye aquí tanto drogas lícitas (alcohol, nicotina, medicamentos) como ilícitas (cannabis, heroína, cocaína).

El CBD no funciona como estas drogas. El CBD es una molécula procedente de la planta del cáñamo que no es psicotrópica. Por tanto, no provoca efectos de colocón ni sensación de euforia. No modifica las percepciones y no provoca un estado de dependencia identificado, según la Organización Mundial de la Salud.

Según un informe de la OMS de 2018, «el CBD no presenta ningún efecto que indique un potencial de abuso o de dependencia».

Diferencias entre el CBD y el THC

Mucha gente confunde el CBD y el THC. El THC o tetrahidrocannabinol es otro cannabinoide presente en la planta del cáñamo. Estas dos moléculas, CBD y THC, tienen, pues, el mismo origen, pero sus puntos en común terminan ahí.

El THC es psicotrópico. En efecto, afecta directamente al cerebro, actuando sobre el estado de conciencia. Le sigue una sensación de «high» y una modificación de las percepciones.

En cambio, el CBD no se considera psicotrópico, ya que no provoca ninguna alteración de las percepciones ni efecto de euforia. Es porque no modifica el estado de conciencia y no perturba las funciones cognitivas por lo que no se define como droga en la mayoría de los países donde es legal. En realidad, la molécula de CBD interactúa con nuestro sistema endocannabinoide.

Si quieres saber cuáles son los peligros del CBD, podemos aclararte más en el blog de Puffy: efectos secundarios y contraindicaciones, lo sabrás todo.

Por qué elegir el CBD

Bien, ya has entendido que el CBD no tiene nada en común con las drogas tal como se definen en la web del gobierno y por la OMS.

Entonces, ¿por qué consumir CBD? ¿Cuáles serían sus ventajas y sus puntos fuertes? Los consumidores de CBD prefieren consumir este cannabinoide por varias razones, entre ellas sus posibles beneficios:

  • su acción sobre el bienestar general de cualquier persona
  • una relajación, una distensión global pero sin efecto de colocón
  • una mejora del sueño
  • una ayuda para conciliar el sueño
  • un alivio de ciertos dolores
  • un estrés y una ansiedad aliviados.

Y estos posibles efectos positivos no provocan, por tanto, ni adicción, ni pérdida de control, ni efectos nocivos como un bad trip.

Para los consumidores convencidos, el CBD debe integrarse en una rutina diaria de bienestar. Así, puedes consumirlo en cualquier momento del día, según tu ritmo personal o profesional. Al final del día para relajarte, antes de acostarte para dormir mejor, por la mañana para relajarte y afrontar mejor tu jornada, o después del deporte.

Entre los puntos fuertes del CBD también está la variedad de formatos en los que se presenta la molécula: flores de CBD secas, puffs desechables o vapes de THC recargables de CBD, gominolas de THC, aceites, jarabes, cookies… Y no dudes en encontrar estos distintos formatos en la tienda online Puffy.